Si cambiar la iluminación urbana tradicional por luminaria LED, ya a bote pronto parece buena idea por el lado del ahorro energético y la eficiencia, qué pensará un territorio, cuando, consecuencia de ello, gana visitantes que pernoctan y colaboran con su gasto al desarrollo territorial.
Es lo que ha pasado en la ciudad de Valladolid, donde han experimentado en carne propia los beneficios que ha traído consigo el cambio energético. Por lo pronto 2 premios, uno en Gotemburg y otro en territorio español: el premio nacional de Marketing en la categoría de Desarrollo Urbano.
Transformación nocturna del territorio gracias a la iluminación
Desde luego han tenido una buena idea, primero han encontrado financiación, a través del plan E, plan FEIL del Gobierno de España, después han encontrado compañeros de viaje: Indal y Philips como proveedores, Áureo Ligthing como diseñadores lumínicos, y Elpa como empresa suministradora, para finalmente llevarla a la práctica y sacarle partido como estrategia de marketing.
Valladolid es una ciudad cercana a Madrid, que durante años ha sido un destino tan próximo a la capital que los visitantes no solían hacer noche en la ciudad, si no que los desplazamientos de ida y vuelta se hacían en el día. Nada que retuviera al turista de negocios a quedarse.
Sin embargo desde que por razones de eficiencia decidieron cambiar su iluminación, no sólo han obtenido un ahorro público de un 44,5% según datos del propio ayuntamiento, sino que además se ha producido una transformación nocturna de la ciudad que la ha hecho más atractiva turísticamente.
Iluminación de bajo consumo, sostenible y medioambiental, que provee de 3 tipos de beneficios: menor consumo, poner en valor el patrimonio y atraer turismo afianzando la marca de Valladolid por el sentimiento de orgullo que levanta entre sus ciudadanos.
Y así lo explica Fernando Rubio, Consejero Delegado de Presidencia del Ayuntamiento de Valladolid: “El incremento en pernoctaciones hace que seamos complementarios a Madrid, el AVE que es un tren de ida y vuelta facilita la salida rápida de turistas, así que lo queríamos es que la gente se quedara a dormir en la ciudad. Más de 16000 personas han visitado la ciudad por este motivo en el último año”.
Gracias a la tecnología LED han pasado de consumir más de 100000kw con 19 edificios, a tener 35 edificios con un consumo de 60000w.
“Es una ruta dinámica que va variando”, explica Fernando Rubio, “vamos ampliando el área iluminada, es una ruta con colores muy estudiados: las iglesias tienen el color litúrgico que toque en esa época del año, los edificios municipales tiene color burdeos-violáceo, el Pasaje Gutiérrez tiene el techo en color cielo… lo que supone un conocimiento histórico añadido”.
La ciudad de Valladolid tiene una historia muy rica, pero con esta transformación se ha conseguido que los ciudadanos se sientan más orgullosos, y el boca a boca está funcionando muy bien, logrando que los ciudadanos se hayan convertido en prescriptores de su territorio.








